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TABAQUISMO

Lo primero que el paciente debe comprender es que el tabaquismo es  una verdadera adicción, tal como la que pueden  producir la cocaína, la marihuana, u otras drogas. Y una adicción está constituida por dos componentes: uno orgánico, en el que participan la física y la química de la droga que se consume, en este caso la NICOTINA, junto con los procesos físico-químicos de determinadas células del cerebro; y otro psíquico, que constituye la dependencia psicológica a dicha droga.

Lo que llamamos “componente orgánico” es lo que produce el SÍNDROME DE ABSTINENCIA cuando el adicto deja de fumar y que se manifiesta a través de síntomas, tales como: nerviosismo, ansiedad o depresión, dolores de cabeza, náuseas, insomnio, etc., etc. Mientras que el “componente psíquico” se revela por medio de la creencia de que el cigarrillo es un “amigo”, una “compañía”, un “tranquilizante placentero”, un “hábito” sin el cual pareciera que no podremos vivir, o que no podremos trabajar ni soportar el tedio o la tensión que nos producen  algunas de las actividades cotidianas.

La adicción se instala (digamos así) en un grupito de células del cerebro que se encuentran en la zona del hipotálamo, en la parte central del cerebro. En la medida que una persona fuma, estas células son la que se hacen adictas a la nicotina (droga que es altamente adictiva) y reclaman,  por medio de esos mecanismos físico-químicos -que mencionábamos-, que el paciente fume un nuevo cigarrillo para  reponer nicotina en su cuerpo y, así, ellas puedan satisfacerse. Esto produce  esa actitud automática y compulsiva que nos lleva a la búsqueda de un cigarrillo tras otro. Este automatismo y esta compulsión son las que van a ser abolidas mediante el tratamiento con el rayo láser: es decir, que el paciente tratado con laserterapia pierde el deseo compulsivo de fumar.

Además, con la laserterapia, estimulando determinados puntos situados en la cara, logramos una relajación de los bronquios, de manera que el paciente comienza a ventilar mejor sus pulmones.

Por último, aunque no por ello menos importante, estimulamos también  unos puntos situados en las manos y los brazos que hacen que el paciente esté tranquilo y relajado durante los primeros días  en que ya no se fuma.

ES DECIR, CON EL TRATAMIENTO LÁSER, EL PACIENTE DEJA DE FUMAR SIN TENER EL DESEO COMPULSIVO DE BUSCAR EL CIGARRILLO, ESTANDO TRANQUILO Y RELAJADO Y RESPIRANDO MEJOR

LA GRAN MAYORÍA DE LOS PACIENTES TRATADOS DEJA DE FUMAR CON UNA ÚNICA APLICACIÓN, HAY UN PEQUEÑO PORCENTAJE DE SUJETOS (UN 15 % APROXIMADAMENTE) QUE NECESITA UNA APLICACIÓN DE REFUERZO, QUE PUEDE HACERSE EN LOS DÍAS POSTERIORES A LA PRIMERA SESIÓN Y SIN PELIGRO ALGUNO.

EL TRATAMIENTO NO TIENE CONTRAINDICACIONES, NI EFECTOS INDESEABLES Y LA APLICACIÓN NO DUELE Y NI SIQUIERA SE SIENTE.

EN LA ENTREVISTA INICIAL, SE LE DARÁN TODOS LOS CONSEJOS HIGIÉNICO-DIETÉTICOS COMO PARA QUE UD. DEJE DE FUMAR TRANQUILA Y ALEGREMENTE Y SIN EL PELIGRO DE ENGORDAR. ¡SÍ!,  SE PUEDE DEJAR DE FUMAR SIN PELIGRO DE ENGORDAR, SIEMPRE Y CUANDO UD. ESCUCHE Y SIGA NUESTROS CONSEJOS Y SEPA QUÉ ELEGIR PARA COMER.

Para informes y turnos, comunicarse al (011) 4313-4131, lunes, miércoles y jueves de 12 a 18 hs.